Brasil y la dificultad de predecir un resultado electoral

Publicado por MAS Consulting Sin comentarios

¿Volverá a presentarse Zapatero como candidato a la Presidencia en 2012? Los medios de comunicación españoles llevan ya varios meses formulando esta pregunta, hablando de los delfines de ZP, buscando posibles candidatos alternativos para el PSOE –y también para el PP-  e intentando prever resultados en las urnas a dos años vista. Al mismo tiempo, la especulación en torno a los resultados que Tomás Gómez y Trinidad Jiménez podrían obtener en Madrid ha sido una constante este agosto.

¿Quién es el mejor candidato? ¿Quién está en mejores condiciones para enfrentarse a Esperanza Aguirre? La respuesta, como siempre, se busca en los números. En encuestas internas, indicadores de popularidad, niveles de conocimiento y aceptación etc.

Lula con la candidata Dilma Rouseff
Lula con la candidata Dilma Rouseff

Pero, ¿puede una encuesta realizada a día de hoy predecir el resultado de las próximas elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid? Probablemente no. Quedan nueve meses para los comicios, un siglo en política, y los factores a considerar son muchos y, en muchos casos, impredecibles. Calcular los resultados de unas elecciones con tanta antelación es complicado; el último ejemplo lo tenemos en Brasil.

En marzo de 2009, Dilma Roussef, ex-Jefa de Gabinete, delfín de Lula y candidata a la Presidencia de Brasil por el Partido de los Trabajadores, aparecía en las encuestas de intención de voto en tercer o incluso cuarto lugar, con un 11% de los votos. Por aquel entonces era poco conocida, se recuperaba de una grave enfermedad y recibía críticas por su supuesta falta de experiencia. José Serra, su principal contrincante, del PSDB, obtenía entre el 35 y el 47% de los votos.

En septiembre, la distancia entre ambos candidatos se había reducido a 14 puntos y su nivel de conocimiento entre los electores era similar. Y en la última encuesta, realizada hace pocos días, Roussef se lleva el 47% de los votos frente al 30% de Serra. El apoyo de Lula, que abandona el cargo con índices de popularidad muy elevados, el posicionamiento elegido –la continuadora del lulaismo -su recuperación de la enfermedad y unas buenas intervenciones en televisión la han convertido, en 12 meses,  en la clara favorita.

La investigación electoral nos proporciona en estos casos una foto fija; permite medir la temperatura de un momento político, diseñar estrategias para conseguir el porcentaje de votos deseado y tomar decisiones en el presente. Pero la política, que entiende de emociones más que de números, puede moldear esta foto fija de formas inesperadas.

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